Animal Ears

Escucha el mundo a través de sus oídos.

Sube un sonido y escúchalo como lo haría un animal.

Todo se procesa en tu dispositivo. No se sube nada.

Nada de inventos: esto viene de estudios reales

Cada animal de aquí tiene detrás una medición de verdad: científicos que comprobaron, tono a tono, a partir de qué volumen empieza a oír. Nosotros usamos esas curvas para transformar tu sonido, y citamos la fuente en cada ficha. Es una aproximación honesta, no una copia exacta de lo que siente el animal.

Elige un animal

45 animales, una sola herramienta

Humano

Humano

Tu punto de partida: del retumbar de un trueno al pitido más fino que puedes captar.

Perro

Perro

Oye chillidos tan agudos que para ti son silencio: por eso funcionan los silbatos «mudos».

Gato

Gato

Llega casi cuatro veces más arriba que tú: oye a los ratones hablar en su canal privado.

Vaca

Vaca

Oye hasta el ultrasonido, pero es malísima adivinando de dónde viene un ruido.

Caballo

Caballo

Orejas que giran 180° por separado: escucha lo que pasa a su espalda sin moverse.

Conejo

Conejo

Sus orejas son embudos gigantes: recogen el peligro mucho antes de que se vea.

Ratón

Ratón

Vive un piso por encima de ti: casi sordo a tu voz, finísimo en el ultrasonido.

Ciervo

Ciervo

Orejas orientables que barren el bosque buscando la ramita que cruje.

Hurón

Hurón

Caza a oscuras en túneles guiándose por los chillidos agudos de su presa.

Mapache

Mapache

Su amplio rango en el aire alcanza los 40.000 Hz, mientras que su punto medido más sensible se sitúa cerca de los 1.000 Hz.

Águila

Águila

Vista de campeona, oído del montón: capta menos agudos que tú.

Abeja melífera

Abeja melífera

No oye de lejos: nota el aire vibrando con sus antenas, a un par de centímetros.

Tiburón

Tiburón

Solo le interesan los graves: el forcejeo de un pez herido a cientos de metros.

Delfín

Delfín

Llega siete veces más arriba que tú y usa el eco de sus clics para «ver» bajo el agua.

Elefante

Elefante

Habla en retumbos tan graves que viajan kilómetros y tú apenas los sientes.

Pulpo

Pulpo

No tiene oídos: nota el empuje lento del agua con sus órganos de equilibrio.

Serpiente

Serpiente

Sin tímpano ni orejas: escucha tus pasos apoyando la mandíbula en el suelo.

Mosca

Mosca

No oye de lejos: sus antenas notan el aire que mueve un ala al lado.

Camarón mantis

Camarón mantis

Ruge en el fondo marino con retumbos graves; cómo los oye sigue siendo un misterio.

Gecko

Gecko

El mejor oído entre los lagartos, afinado justo a su propio grito.

Paloma

Paloma

Su superpoder está por debajo de tu oído: capta el retumbo de tormentas lejanas.

Cerdo

Cerdo

Su techo dobla al tuyo: madres y lechones se hablan por encima de tu límite.

Cabra

Cabra

Oye ultrasonidos, pero afina justo donde suena el balido de su cría.

Oveja

Oveja

Rango amplio hasta el ultrasonido y un oído fino para distinguir quién bala.

Ardilla

Ardilla

Da la alarma en ultrasonido: un chivatazo que el depredador no oye.

Reno

Reno

Oído amplio y parejo para un paisaje enorme, vacío y silencioso.

Murciélago

Murciélago

Caza a oscuras leyendo el eco de sus propios gritos, cinco veces por encima de tu techo.

Foca

Foca

Dos oídos en uno: uno afinado al aire y otro al agua.

Tigre

Tigre

Oído de gato a lo grande, con un rugido que se siente antes de oírse.

Búho

Búho

Caza un ratón en oscuridad total solo con el oído, y no falla.

Gallina

Gallina

Se pierde tus agudos, pero baja hasta retumbos que tú ni rozas.

Colibrí

Colibrí

Canta notas más agudas de las que él mismo puede oír.

Pato

Pato

Un oído de ave sensato: sin extremos, todo en la zona del graznido.

Pingüino

Pingüino

Encuentra a su pareja por la voz entre miles de pingüinos gritando a la vez.

Camaleón

Camaleón

Sin tímpano: una audición débil y limitada a los tonos graves.

Tortuga marina

Tortuga marina

Oye bajo el agua y solo graves: los agudos le pasan de largo.

Rana

Rana

Un oído partido en dos, afinado a las dos notas de su propio canto.

Cocodrilo

Cocodrilo

Una madre que desentierra el nido en cuanto oye piar a sus crías.

Pez dorado

Pez dorado

El as de la clase entre los peces: lleva un amplificador incorporado.

Pez payaso

Pez payaso

Sus larvas buscan el crepitar de un arrecife para encontrar casa.

Pez dragón

Pez dragón

Un oyente del abismo: sabemos tan poco que esto es una hipótesis honesta.

Mariposa

Mariposa

Oye con un oído en la base del ala, afinado al canto de los pájaros.

Libélula

Libélula

No tiene oídos: lee el viento con pelillos y antenas mientras vuela.

Araña saltadora

Araña saltadora

Sin oídos, pero oye a una avispa al otro lado de la habitación... con las patas.

Polilla

Polilla

Un oído con una sola misión: detectar al murciélago antes de que sea tarde.